Investigaciones en sociología de la religión

Durante las últimas décadas, Cataluña ha vivido un proceso de diversificación étnica y religiosa como consecuencia del aumento de la inmigración internacional. En este contexto, la integración de las minorías y la acomodación de sus necesidades religiosas y culturales se ha convertido en una cuestión prioritaria para las autoridades políticas y la sociedad civil. Una estrategia clave en este proceso de integración ha sido el trabajo con “mediadores culturales” o individuos que disponen de habilidades culturales y sociales necesarias para hacer de puente entre sus respectivas comunidades religiosas y las instituciones sociales y políticas. En asumir el papel de intermediarios, estos individuos se convierten a menudo en líderes y/o representantes de la comunidad, a pesar de hacerlo pos caminos no convencionales y que no implican necesariamente una formación religiosa formal. Este proyecto examina los antecedentes personales, las trayectorias y las motivaciones de aquellos que ejercen el papel de intermediarios culturales vinculados a las comunidades filipina, islámica y sikh en el área metropolitana de Barcelona. La investigación explica los tipos de capital social y cultural que facilitan que individuos específicos se conviertan en intermediarios culturales en el ámbito religioso. De la misma forma, se expone el hecho que actuar como mediadores permite a estos individuos acumular otros capitales. Asimismo, el proyecto muestra que la intermediación es una actividad sustantiva y funcional que se puede subdividir en cinco áreas principales: 1) administración / organización; 2) resolución de conflictos; 3) representación; 4) socialización / integración; 5) transnacionalismo. Ahora bien, a pesar de que estas áreas pueden distinguirse analíticamente, en la práctica tienden a solaparse. Finalmente, este proyecto identifica diversos retos relacionados con la mediación que afrontan tanto las comunidades religiosas como las instituciones públicas y, destaca las cuestiones de legitimidad y confianza, las cuales son esenciales para que la mediación funcione adecuadamente en el ámbito religioso.